jueves, 27 de agosto de 2009

Mascotas

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Hace años que no lo sacaba a pasear, y quizás no se lo merecía todavía pero no sé, me dieron ganas. En una de esas por el día soleado y hermoso que había, su carita de pena, la rara y falsa compasión, no sé la verdad. Incluso puede haber sido un arranque de salir a conocer a otras personas, no sabes cómo atraen a las chicas en la plaza. La cuestión es que lo amarre a la correa –si tiene la posibilidad, sale corriendo velozmente el muy astuto- y salimos a caminar hacia la plaza. Su pelaje ya estaba un poco largo y ya había tomado un hedor casi a perro callejero. Y para peor, lo único que hacía era oler la mierda de otros animales, algo típico en su raza, mi papá me dijo que eran de una raza de sabuesos bastante inteligentes, por lo que era innato en ellos olfatear y olfatear. Continuamente se resistía a avanzar, llegaba a ser tedioso estar esperando que oliera cada centímetro del limitado pasto de las casas. Pero al menos venía escuchando música. Y no me vas a creer pero se puso a olfatear quizás que cosa en un matorral en la casa de un vecino y casi al segundo salió este con una mirada despectiva a vigilarnos. Ya, vámonos de aquí será mejor. Y casi ahorcándolo de la correa lo moví del lugar. Pero resulta que a la siguiente casa una señora en bata salió de la misma manera a mirarnos, a analizar cada movimiento de mí y de mi mascota. Hice un gesto técnico y le dije amablemente: buenos días Doña Juana. No hubo respuesta, sólo una mirada más malintencionada aún. Qué le pasaba a mi barrio hoy por Dios, me preguntaba, haciéndome el indiferente ante sus ojos. Pero ya cuando iba como por la séptima cuadra ya me comencé a preocupar. De la nada salían de sus puertas, la mayoría en bata, otros incluso en toalla de baño a mirarme, solo a observarnos. Y fue aún más increíble cuando de la casa de los Pekineses salió el Claudio, y luego de ver quienes éramos, comenzó a gritarle quizás que cosa a mi animal, a lo que este le respondió de inmediato.

¡No me vengai marcar territorio conchetumadre! Hace rato que te dijimos que no te queremos en el barrio. A lo que yo sólo le pude decir que lamentaba lo de su señora, que la Clara se acercó a mí y que ya era estúpido pelear por tonteras después de ser tan amigos. Pero ya el Claudio no reaccionaba, estaba colérico conmigo e igual lo entendía. Yo hubiera estado igual. Así que nos fuimos a otro lado a pasear. Pero ya el tema era insostenible, casa que íbamos aparecían otros semejantes, amigos míos del barrio, sujetos entrañables que me venían a repudiar mi acto. Me amenazaban desde sus rejas, portones, he incluso desde murallas, donde sólo se dejaban ver su boca gritando a mil voces. Ya era la oveja negra y mi compañero que andaba conmigo, no entendía nada, pobrecito, el no se merecía esto. ¡El hijo de puta que viene por aquí, andate reculiao! Me gritó el guaton Perez. -Ándate a buscarte una mina que sea tuya de verdad, hijo de puta que te andaí culiando a mina que veí pasar- me gruñó el chico Sanchez de la casa de los alemanes. Ya era tanta la humillación que me quería ir. La correa ya me pesaba, quería regresar. Hasta que no faltó el broche de oro. Estábamos ya de vuelta, cuando en la casa de los Pekineses estaba aún el Claudio esperándome. –Mira reculiao te vamo a matarte entendiste culiao, nadie me deja en vergüenza así loco- Y en eso apareció el Pekinés que en unas palabras extrañas se puso a hablar con mi amo.

-Oye disculpa pero tu mascota siempre nos deja el patio lleno de caca- Me dijo el Pekinés de fino pelaje.

-No, no se preocupe si el mío no hace eso, es de fina raza, de los mejores humanos que existen, un francés parisino, que mejor. Y además si llegase a intentarlo, el reto que le mando ni se lo imagina-

Pero al parecer mis argumentos no funcionaron porque sólo esperaba que me fuera con mi hombrecito a otro lado, así que lo tiré de la correa, que ya al parecer le dolía y me fui moviendo la cola. Se notaba triste. Quizás que se dirán entre ellos, ¿tendran consciencia?. Lo que sí, el Claudio se mostró súper rabioso con mi Gaspar, quizás que habrá hecho mi “zoon logon”. De hecho como que todos los hombres del barrio se mostraron bien reacios a mi animalito, son unos salvajes. En todo caso mi Gaspar se mostró como todo un caballero, así que ya venía pensando con que premiarlo.

Saludé al compadre Terrier de la esquina y le fui a dejar el encargo a la señora Lazzy y me vine para la casa. Le di un pedazo de carne y feliz se fue a comer para su casita, aunque aún lo notaba medio triste, quizás estará enamorado de alguna del barrio quién sabe. Ojala que no.


martes, 25 de agosto de 2009

Levedad desmembrada

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Iba saliendo del metro caminando por las lóbregas calles de Santiago cuando de pronto observo la descarada mirada de un sujeto hacía una mujer que iba delante mío en la misma dirección. Esa poca sobriedad de nosotros los hombres. Su cara se detuvo exclusivamente para mirar a la mujer. Yo que estaba a su espalda no le hallaba mayor gracia la verdad. Pero lo raro fue, que posteriormente ocurrió lo mismo con seis hombres, e incluso con unas cuantas mujeres.

Ya me daba ciertas expectativas su delantera, quizás un escote inmoral, o una prenda traslucida o un rostro tan hermoso y seductor que hechizaba a cualquiera. Me barajaba con esas opciones cuando advertí que caminaba por las mismas calles que yo. ¿Sera una nueva vecina? Qué suerte en ese caso, quizás cuando salga a trotar o a saque a mi “beagle” a pasear la logre conocer por la plaza.

Ya me daba cierto recelo el divulgado acoso. Es más, cuando unos escolares babosos le gritaron cosas inentendibles y difusas, casi por instinto, marcando territorio que se yo, les grité que se callarán. A lo que ellos sorprendidos, no se atrevieron a decir algo más. Ya era su defensor, algo merecía o no. Pero ella ni se inmutaba, seguía con sus jeans ajustados caminando como una diva indiferente a sus seguidores.

Ya no resistía más esa inexistencia, debía hacerme presente, hacerla mi presente. Así que aceleré el paso cuando ya estábamos en las calles próximas a mi hogar y le toqué su hombro. Disculpa, sabes que… que…

Al darse vuelta se rebeló todo el secreto, quedando indiscutiblemente mudo. Delantera, poco o nada. Un vestido erótico y transparente, ya lo quisieras. Tan solo su rostro, tal cual, tan solo un rostro desnudo y olvidado. Y para olvidar primero debemos conocer…

Se le venía rompiendo la máscara en el camino, todos sabemos lo rarísimo que es hoy en día ver a alguien sin su respectiva mascara por la calle. Estaba llorando, amargamente, dejando caer tanto lagrimas como trozos del derruido yeso. Al verme, sólo conseguí que aumentara su llanto. Me observó resentida y humillada unos segundos, para luego abofetearme y salir huyendo precipitadamente hacía mi casa. Sacó unas llaves idénticas a las mías y desapareció por el zaguán marcando un surco de viscoso yeso por la calle.

Confuso ante la escena, caminé sin rumbo, sin hogar, sin nada que valiera la pena ahora. Pero debí detener el paso de inmediato. Los pocos peatones del lugar me observaban ocultos tras sus elegantes y aparentes rostros sintéticos, mientras yo veía como mi superficialidad se iba desmembrando, en como el yeso pulverizado se escindía de mi piel.

lunes, 24 de agosto de 2009

Teoría de las apariencias

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Muchas veces, inconforme con el empirismo como con el racionalismo, (quizás sea por ignorancia en parte a autores más actuales) donde en lo medular han intentado dividir dos elementos, lo teórico y la praxis, lo "a priori" y lo "a posteriori" y sin duda que nos podemos engañar por nuestra consciencia al considerar que lo que tenemos al frente, debido a que funciona, es lo que realmente es... Pero aun así tenemos miles de casos donde las cosas no pasan necesariamente por los sentidos, hay un mundo que no vemos, ya sea filosóficamente o biológicamente hablando por lo que toda esa doctrina casi de planteamientos demostrables, carecen de una solida estructura, solo tienen una resolución en otras causas. Por otra parte, tenemos este ideal racionalista que nos modifica todo el terreno con ideas que tienen su lógica en un espacio y tiempo pero tanto la lógica como toda la realidad carecen de un sustento que sea demostrado, una realidad plausible a dicha vía teórica, obviamente en su unidad última. Y simplemente porque se fundamenta en otra teoría que se baso en otra teoría hasta llegar en una lógica que si se pone en duda, todas las resoluciones a partir de ella se desacreditan. Realmente todo se vuelve en una ironía y donde tanto lo uno como lo otro se necesitan, para ser “reales”. Pero que tan desligadas están estas posturas, Kant nos hablaría sintetizando ambas en nuestra consciencia que va trabajando, elaborando, tanto juicios “a priori” como “a posteriori”, es decir, que existe un sistema organizativo anterior a las dos posturas expuestas regidas por nuestra mente, pero aún así solo sería un mero procesador pro así llamarlo. Hegel se adentraría aún más planteándonos que incluso ese sistema es mucho más que esto, un poco más de filantropía y verás que nuestra consciencia que organiza la realidad, a la vez es la realidad. Es decir, que todo lo vemos, todo lo que construimos es a partir de un mundo que no esta ajeno a nosotros, sino que esta en uno mismo. Y de esto me debo tomar para plantear que toda esta realidad es tan solo una apariencia, ya que si partimos del precepto que nuestra conciencia es quien nos da este mundo, nuestra concepción siempre trabaja de otras, el ser humano por definición es racional y no hay razón que brote de la nada, sino que surge siempre de un elemento anterior, dicho elemento, es la “unidad primordial”.
Aquella unidad, ajena a cualquier mundo inteligible o sensible esta más allá de nuestra conciencia y a la vez tan cercano que logramos a partir de ella crear nuestra propia unidad. Por lo tanto que nunca el ser humano podrá conocer dicha realidad sino que reinterpretarla al “modo consciente”, en dicho modo, básicamente tomamos elementos difusos de dicha unidad anterior y los planteamos, mediante practica, creación y teoría en nuestro mundo, formando algo que ni yo ni tú podríamos saber si es así. ¿O sea qué el ser se encuentra en esa “unidad primordial”?
Todo lo contrario, el concepto de ser, es aparentemente lo que es, debido a que es un término lenguajeado que en sí nace producto de una elaboración humana, quizás exista, quizás no, solo es una apariencia de lo que puede ser en realidad el ser, si es que existiese en la “unidad primordial”, y quiero dejar bien en claro que dicha unidad no es la compilación de las cosas, sino que lo ajeno al hombre, lo que esta más allá que el hombre sin pensarlo recrea, reinterpreta y representa.

Al ser humano como fenómeno lo hemos reducido a tres procesos: poiesis, praxis y teoría. Y dichos en dichos procesos va formulando elementos nuevos, distinto a lo que eran. ¿Y como parte de algo? ¿Acaso de la nada puede crecer y germinar algo? Ese no es el punto, mi postura es asumir que la nada no existe, sino que es una “postconcepción” del hombre, frente a lo limitado que es de ver a la “unidad primordial”, por lo que asume dentro de este universo infinito que existe la nada, acaso eso no es una contradicción, y cuando me refiero a universo no es al espacio conocido, sino que a todo lo existente tanto sensorialmente como inteligiblemente. No puede existir la nada y a la vez que todo, lo finito y a la vez lo infinito.
Por ello hay que diferenciar, esa “unidad primordial” de la “unidad humana”, donde la primera es infinita o finita, no te podría decir y en cambio la segunda es completamente limitada pero que va aparentemente hacia la perfección.

Si juntamos los tres procesos logramos una "unidad humana", que no digo que se han olvidado, sino que se han perdido tal unidad trina. Si juntamos dichas partes, veremos que el ser humano crea su "unidad humana" no en función de algo externo sino que siempre pos de sí mismo, siempre en pos de una reinterpretación de lo que ve, cuando el mono crea una lanza para cazar, a partir de lo que "observa" en la naturaleza y a raíz de distintos planteamientos de cazamiento, va aprendiendo que con una punta triangular afilada hace mas daño que de otra forma... Pero si se nunca hemos aprendido algo de la nada, siempre a raiz de una interpretación de lo que tenemos a nuestro alrededor... es decir que la base o la piedra de todo el humano, incluso como estas palabras, han sido creadas en función de otro elemento. Es decir que ante todo lo que nos enfrentamos solo son una post imagen de lo que son. Son una "unidad humana" y no una "unidad primordial" por no decir real, ya que aqui entramos en un punto muy importante, entonces que es lo real. Y aqui tenemos dos vías, suicidarnos con el saber triste de que todo es una vil mentira de apariencias o asumir las apariencias como una mentira bastante creible y falaz. Guiados por el segundo camino podemos asumir este mundo de post imagenes como la realidad aunque sabemos que en si no son la realidad primordial, pero que en contraposicion es a lo unico que podemos aspirar como humanos, y no hay nada más gozoso que ello. Pero espera acaso me vas a decir que todo lo que el ser humano a descubierto a sido mero invento de post concepciones, sí, pero que le han servido en su "unidad humana" para conllevar ese "temor a las apariencias" Y con esto llegamos al segundo punto que quiero tomar, la pulsión que mueve al hombre es este "temor a la apariencia" inconsciente vivimos en un temor constante, algún lo afloran aún más, otros lo reprimen saliendo todo lo contrario. Pero al pensar toda esta teoría, me hace sentido este sentido de "temor" a en el fondo a vivir en una no realidad primordial, a pesar de que últimamente vamos camino a asumir a esta "unidad humana" como real y cuando lleguemos a tal paso ya el paso de lo primordial a lo final habra terminado para dar paso a ser dicha unidad humana como la unica primordial. Por el momento vivimos en un temor, a una cuerda floja, a un futuro más que en un presente, en una inocente vida basada en teorias y demostraciones de la nada misma solo para asegurarnos que existimos, que estamos aqui. entonces toda pulsión tiene un fin último de esta temeridad a las apariencias, al no aceptarlas intentamos referirnos a ella como solamente una capa superficial del ser, intentamos creer que existe un ser por ahi que nos engloba todo, pero incluso dicho ser es parte de esta unidad humana, es decir, que el propio concepto metafisico se contradice a si mismo. Pero al asumir al ser como una apariencia de si mismo, asumimos un ser distinto, uno cambiante pero que permanece en el cambio, un ser que no es desde el humano y si es desde la "unidad primordial" y a eso volvemos a decir que todo este ser simplemente va a ser solo una apariencia para nosotros, pero cuando construyamos nuestro propio ser, cuando alcancemos a perder el temor de ese ser "humano" como el unico ser, sería llegar a la perfección. Y con esto termino, el ser en si mismo es solo una apariencia, el ente no. Ya que el ente es una apariencia que ya esta actuando como tal, como una apariencia, sería decir que el ente apariencia, es una apariencia de si mismo, sería una especia de negación de su misma apariencia. No nos enredemos, una taza de café aparentemente es una taza de café para nosotros... y solo es eso, no es ninguna esencia tomandola como ente. Ahora si buscamos el ser en la taza llegaremos a una apariencia nuevamente para nosotros que puede ir variando de donde se le mira pero el ser aun así quedara vedado. Basicamente porque esta ajeno a la "unidad humana". Aunque bueno asumir esta teoría seria asumir que ninguna teoría es cierta al igual que esta así que pueden mandar a la mierda todo esto....

"La realidad no debe ser más que un telón de fondo."
(Oscar Wilde)

Perdonen la mala redacción pero era una ansiedad por escribir, más adelante ire mejorando mis preceptos y axiomas.

jueves, 20 de agosto de 2009

La fiesta de despedida

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(Dedicado a la quimérica revolución

Y a los tantos llamados por ella)

Estaba todo preparado, Gabriel, el presidente en ese año, ya había convencido al sector más conservador y menos revoltoso del curso. Después de todo, era nuestro último año, algo debíamos hacer o no. En la hora indicada iniciaríamos la épica travesía, cuando sus zapatos tocaran el suelo de la sala, desapareceríamos para siempre. Así que al toque de timbre todos nos reunimos esperando a la profesora, la nueva, era solamente posible con ella. Era de esas buenas profesoras que se vienen a estos colegios para intentar cambiar la sociedad, una completa ingenua. Ella no diría nada, se taparía los ojos y se sentaría lamentando lo sucedido. Y así fue, al minuto en que el sonido de sus pasos y el rechinar de la vetusta puerta se hicieron presentes, todos nos levantamos de nuestros bancos supuestamente para saludar, pero esta vez era todo lo contrario. Buenos días alumnos. No hubo respuesta. Dije buenos días alumnos. Con eso el Camilo miró al Gabriel de manera vacilante. Si ellos se quedaban estaba claro que otros más desistirían. Haber ¿Pasa algo que andan tan callados? Ah ya sé, es sobre la prueba de hoy. Silencio. De no ser por la carcajada del guatón Martínez probablemente nadie hubiera reaccionado pero ante tal cómica risa de ese gordo casi ahogándose todos comenzamos a reírnos y a mirarnos los unos a los otros. Era hora.

¡Ahora! y salimos estrepitosamente de la sala, todos burlándonos y dejando atrás a la joven que con una mirada perdida veía como hasta los más estudiosos salían. Corrimos despavoridos por los pasillos buscando hacer desmanes, tratando de liberar todo ese repudio al establecimiento de mala muerte. -¡Recordaremos por siempre lo hijos de puta que eran!- o otras como -Sin duda que aprendí algo, que por estudiar en este colegio de mierda no tendré ningún futuro- eran los grafitis que escribíamos en las paredes, mientras otros se encargaban de romper los vidrios, de tapar el inodoro y con las mangueras del patio mojar a todos los que se encontraban cerca mirando atónitos. Sí, fuimos un tanto excedidos pero en esa euforia del momento todo se sentía reconfortante y delicioso.

Y bueno después, cuando el inspector nos intento detener vociferando castigos de tres semanas para todos, ahí ya se volvió un tanto color de hormiga la cosa, no te diré que el grupo de los fornidos del curso como el mismo guatón Martínez y el Fabián García lo agarraron a la fuerza y lo dejaron en el patio para que todo el colegio viera como lo empapábamos, si ya toda el fárrago y peculiar suceso inevitablemente hizo detener las clases y que todos los estudiantes vieran nuestras atrocidades. Incluso los profesores miraban de lejos, un tanto comprendiéndonos, sabían muy bien que eran de la peor bazofia como docente y que en esa coyuntura, era difícil no tener esa rabia.

Debo reconocer que goce cuando el Pablo gritó -¡A los profes!- e inmediatamente, como unas bestias hambrientas, partimos a buscar cualquier pedagogo que apareciera. Y estos, como una manada de gacelas y antílopes, salieron amilanados esparciendose por todos los rincones. Los más viejos asumieron su padecimiento como justo e inexpugnable, dejándose tomar para ser apilados en el paredón de los "regados lamentos". En cambio, los más jóvenes, que aún no querían asumir dicha realidad, la gran mayoría huyó cobardemente, siendo esto simplemente una fiel muestra de lo que eran. Nosotros hicimos justicia, ya no era una simple jugarreta. Cada uno de ellos, obviamente contando a los directivos, debían pagar. Fue, sin lugar a dudas, la inmolación necesaria a esos Dioses que nos habían relegado del sistema.

Hasta que sonó el disparo y todo se vino abajo.

Los desconcertados, ahora, éramos nosotros. Nadie sabía que había sucedido. De inmediato el olor a pólvora se hizo sentir y temíamos lo peor. Así que nos reunimos en la afanada sala de profesores, a recibir órdenes o que se yo, pero resultó que Gabriel, nuestro comandante no se hallaba por ninguna parte. Mierda, ahora sí que se armó la grande. Todos nos mirábamos con una cara de turbación y desconcierto esperando que alguien dijera algo. Nadie se atrevía a salir por ahí. De seguro el que disparó mató a alguien, para no decir que a Gabriel, dijo el Romero. Cállate anda y ve que pasó será mejor si quieres opinar. Y ante la respuesta no supo que decir y se quedo mirando al piso. De ahí ese silencio, no como el del inicio, sino de completo arrepentimiento. Yo me ofrecí.

Agarre una pata de una silla y lentamente comencé a caminar por el colegio. El disparó sonó cercano a nuestra sala, quizás ocurrió en la de los terceros, contigua a la nuestra. Ya estaba por llegar, mi arma la agarré firmemente e inicie a inspeccionar las salas. Todas desérticas, pero parecían evocar un terrible sollozo amargo por lo sucedido. Ya sólo faltaba la de los terceros. El rechinar de la puerta hizo aún más tétrica la situación. Pero nada, ni una sola señal de vida. Y ahí entendí. Corrí lo más vertiginoso que pude, me tropecé con un banco, torpemente moví la manilla de nuestra sala y bastó unos segundos para ver la sangre derramada. Ahí estaba, su cuerpo sin vida en el suelo de negras baldosas. Gabriel la miraba con unos ojos de otro mundo sentado en el piso con las manos en la cabeza. ¡Mira mierda¡ ¡Mira la mierda que hicimos! ¡¿Eso querían?!...Yo no supe que decir, la escena era horrenda.

Me devolví corriendo a donde los muchachos, les narre lo sucedido y luego todos nos tapábamos la boca al ver el suicidio omnipotente de nuestra profesora. Su brazo estirado con la pistola en su mano, sus ojos bien abiertos mirando hacia el vacío, su cabeza maltrecha todavía humeando y todo su cuerpo manchado de sangre nos dieron la peor imagen de nuestras vidas.

Ese diáfano mensaje. Esa ingenua y frustrada mujer. Ese disparo desesperado y tan sordidamente educativo a la vez. Sin duda que aprendí muchas cosas en el colegio después de ese fatídico día.

martes, 18 de agosto de 2009

¡Platón, a su cueva!

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Acababa de colgar molestó ante la infantil reacción de su novia. Estaba resuelto a no volver a llamarla nunca más. Pero ya lo había despertado desgraciadamente. Como a una mujer se le puede atravesar la idea de llamar a alguien a las 3 a.m. sólo para iniciar una irrelevante trifulca sentimental. Ya no conseguía dormir. Todo gracias a ella, y eso aumentaba el odio y el profundo repudio a ese amor. Mañana terminaba con ella sí o sí. No aguantaba más la situación. Contó desde ovejas hasta imaginarse un idílico paisaje, nada, todo se iba a lo oscuro del lugar. Comenzó a admirar lo oscuro de la habitación, casi como si esa ausencia de color fuera la más completa obra artística. Se encontró varios minutos en ello, mirando a la nada, tratando de verlo todo. Y estando en eso fue que pasó. Le dieron unas tremendas ganas de orinar. Así que sin tener ningún obstáculo en frente se bajo de la cama y se dispuso a caminar en medio de esa negrura. Apenas distinguía algo cuando se encontró con la puerta del baño. Usando todas sus habilidades táctiles logró encender el interruptor y de inmediato unos tremendos focos hacían estremecer y destruir cualquier vestigio de oscuridad. Tan potente fue el golpe que tuvo unos segundos completamente ciego, pensó en lo peor. Todo ahora se volvía ferozmente blanco y eso sus pupilas no lo podían asimilar, hasta que le ardían. Gritó fuertemente hasta que lentamente casi en un renacer, iniciaba a notar figuras. Muy lentamente, a ver colores, limites, "finitud".

Lo primero que observó fue a un sujeto mirándolo incisivamente con una cara bastante fatigada y desaliñada. Sin decir nada el tipo se bajó los pantalones y comenzó a orinarlo, se rascó el trasero mientras lo miraba, fijamente. Eso fue necesario para entender que estaba haciendo. Su reflejo, algo tan básico como su reflejo en el baño le hizo ver quién era. Ya casi se imaginaba a su novia riéndose de él atrás. Era un pobre ingenuo que se aguantaba cada contrariedad dada por la mujer. Se había dejado, y ahí frente a sí mismo vio, por fin, los resultados. Ahora sí que estaba decidido. Subiéndose los pantalones y tirando la cadena fue a buscar de inmediato su teléfono. Te dije que me ibas a llamar… Sí, pero no te llamo para pedirte perdón, sino para decirte que quiero terminar contigo… Qué… Ya me oíste, esto se acabó. Creíste que iba a soportarte así para siempre. Y es definitivo, lo siento… Pero tú no puedes hacer, tu no eras así… Me hiciste despertar y aquí me tienes, en un nuevo hombre, lucido de lo estúpido que fue en el pasado al estar con alguien como tú… (Se comenzaba a escuchar unos sollozos femeninos) Lo siento, eso es todo lo que tengo para decirte, adiós y ojala que te des cuenta todo lo que hacía por ti alguna vez… Y con eso cortó la llamada en seco. ¡Amor llamando! ¡Amor llamando! Modo: Normal… Silencio, silencio absoluto hubo después olvidando su celular en ese fondo oscuro que volvía a ser omnipresente en todo el hogar. Con una grata sensación de satisfacción se acostó. Agradeciéndole a esa inmensa negrura que lo había sojuzgado tanto para luego la luz golpearle de frentón y ver por primera vez. Durmió…

Al día siguiente amaneció un tanto melancólico, sabía muy bien que iba a ser muy difícil afrontar la soledad, más en un tipo como él. Le daba curiosidad su estado, estará llorando, habrá dormido algo, de seguro que habrá quemado todos mis regalos. Cuando de pronto suena el tono de su celular ¿Qué no lo había puesto en silencio?... Como amaneciste ingrato que no me llamaste nunca, aún estoy esperando tus disculpas amor… Extrañadísimo no supo que decir, habrá sufrido de amnesia por lo duro que fue, pensó de inmediato altaneramente Pero responde algo, no te quedes ahí callado como siempre, que tenga que andar yo siempre dando la cara por esta relación. Mira yo estoy dispuesta a perdonarte siempre y cuando me tengas el compromiso de que no lo harás nuevamente. Si tu sabes que yo te amo, a pesar de tus defectos obvio y que estaré siempre aquí para poder enfrentar esas fallas… Aún no sabía que decir solo tartamudeaba.

Se calmó y preguntó:

– ¿Acaso no te acuerdas de lo que te dije ayer? –

-Mira yo sé muy bien que pasó, te equivocaste y no quieres asumir hasta ahora tu error- Y frente a dicha respuesta buscó a la par, desenfrenadamente, las llamadas realizadas: Cero.

No lo podía creer. Bajo la presión de la mujer solo se atrevió a decir luego de unos minutos:

–Perdón mi cielito-

Las ilusiones a la basura, nuevamente amarrado. Embaucado por lo mágico del momento. Así que se dirigió al baño pero esta vez sin luz, no le acertó al inodoro y se golpeo el pie con el mueble. Pero al menos, con ello, siguió con la fiel convicción de ser esa su realidad.

sábado, 15 de agosto de 2009

Consomé de un ahogado pasado

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Regreso a historias pasadas, mujeres relevantes y otras no tanto, vuelvo como si nada, así como por inercia. Casi en un instinto por saber quien era o más bien si sigo siendo. Esa bestia maldita de mi pasado, que me atormenta con amores no correspondidos como uno, que al regalar enamoradamente chocolates solo recibí un -Quiero que esto se acabe- o otro tan duradero y intenso que ya oxidado por el tiempo y los secretos se comenzaba a desmoronar movidos por el sexo, el tabú de esa época. Como olvidar a aquella, que nunca quiso dar el paso hacia adelante, y yo esperando, ingenuamente que era tema de ella. Hoy mirando hacia atrás me doy cuenta que en términos de cama, nada puede ser solamente de uno. Increíblemente todo este camino empezó a la fuerza, en una fiesta, donde nadie se esperaba nada, donde todos bailaban menos yo. En el momento menos indicado apareció esa que con un flechazo, mirándonos como 3 minutos seguidos nos gustamos, iniciando la reacción de hormonas que me movieron a ella a invitarla a bailar. Ya me sentía un ganador, pero iba a serlo mucho más cuando ella en un arranque de no se que, me beso. Yo no se mucho de besar y cuando toque esa lengua fue algo rarísimo. Pensaba que besar era algo mucho más pensado y coordinado pero no, o quizás ya tenía esperticia en dichas materias que se yo... Y a partir de allí comenzó todo. Increíble. Y por qué no mencionar a esa también quien sin duda fue la primera en aportar el erotismo, a desnudarse a mi lado, esperándome y yo como un idiota sin actuar, no debí tampoco hacerlo más adelante. Pero que iba a hacer yo con esos sostenes negros en mis manos, que iba a hacer con esas caderas, esos labios y esos tremendos senos. Era una come hombres sin lugar a dudas que se enfrentaba a una deliciosa presa virgen pero que cautivo su corazón de loba. Mi pasado, tan oscuro como mi sombra, quizás tengan algo que ver después de todo. Y por qué no ese duelo, donde en disputa se encontraban dos amigas en la interrogación de mi ser. Y ya en la encrucijada, en el momento de no poder vacilar, cuando ambas preguntaron -Y con quién te quedaras- finalmente respondí y ya con ese tipo de pregunta debí haber dejado de lado a las dos para no seguir hiriendo a nadie, pero no pude. Es más, tanto así que compartí con ambas y con gran arrepentimiento aunque no me creas, no por el hecho de que estuviera solamente jugando, sino por el dolor que causaba en ellas indirectamente, que en ningún caso hubiera deseado. El destino nos juega de muchas maneras, y aquí fue muy villanamente. Pobre de ellas, qué sera de sus corazones; una totalmente pura y virgen y la otra completamente activa y conocedora de como hacer caer a un hombre, ojala hayan conocido a mejores hombres que yo. Y luego aquella, su rechazo. Para dar con esa otra, la indiferente y la siguiente, la manipuladora. Hoy ya solo me queda decir al diablo con todo ese pasado, hoy es diferente, hoy es el día de tomar. Así destapa las botellas que hoy beberemos hasta morir. Olvidemonos de todo. Y luego de unas copas, me sumergí. Caía ahogado en un lago de cristalinas aguas sin saber que hacer ni poder moverme. Caían en el también todas las mujeres expuestas anteriormente y desde ahí que comparto con ellas a diario. De vez en cuando logro mirar hacia arriba y notar a otro parecido a mi con una mujer que no conozco. La conoceré en una reunión de centros de alumnos de diversos colegios privados. Le diré un día en un parque que tengo un deseo, pero me dejaré querer y no le diré cual, hasta que ella dominada por su infantil curiosidad me saque la respuesta del beso. Y ella en una reacción un tanto coqueta se dejara querer y después seré yo quien tome la iniciativa y comience el juego del primer contacto con sus labios. La amare tanto que todo se consumará. Será recíproco y un tanto masoquista a rato pero sin duda que la amaré. Todo eso observo cuando miro hacía arriba, por breves segundos ya que de inmediato se me sube el agua por la nariz, para luego retomar mi vida con mi harem del pasado.

A veces, cuando camino cerca de un charco o de alguna piscina, busco mi reflejo logrando verme allí muy diferente a quien soy. Pero no solamente eso, sino que me veo rodeado de lo que nunca tuve ni tendría, siendo lo que jamas hubiera sido. Y tal imagen sin duda que me genera un tremendo vértigo, una profunda y asfixiante sensación de tirarme al vació hacia él.

Espera... Es solo mi reflejo agitado por el movimiento ondulante del diáfano fluido.

viernes, 14 de agosto de 2009

El peso del amor

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¿Siempre deben existir polos opuestos para generar corriente?

Tengo que llevar esta gran carga todos los días, alrededor de cien toneladas sumándole el inodoro cuando está lleno de mierda. Quizás me lo merezco, o probablemente ya lo hago de puro masoquista. Aunque en verdad para el caso da lo mismo, ya me acostumbre a llevar este remolque a mi cintura, bastaron solo meses para agarrarle el sentido, o mejor dicho, para inventarle un sentido. Y si bien me viene el arrepentimiento de vez en cuando, solo sigo por estos caminos inhóspitos tratando de no razonar mucho el tema, ya que de hacerlo, evidentemente que no tiene ninguna lógica.

No sé ni cómo pero un día renací con esta casa andante amarrada a mi débil cuerpo y fue, es y será así. En una suerte de ironía, de todo lo que trataba de huir justamente aquello se acerca a mis pies para luego marcharse sin previo aviso cuando más lo exijo.

Básicamente debido a ella. La que vive en esa carga, la que duerme, sonríe y juega tirándome del cuerpo a cada instante del día, para luego en la noche abrir la puerta del hogar con ruedas y llamarme como una fiera salvaje. Ahí es donde todo cambia, donde todo se hace exquisito y fervoroso. Ella, la que vive dentro de mi carga, me abre sus puertas para mostrarse dócil, infantil y hermosa. Me permite bañarme de las inmundicias de mi vida, me sana las heridas hechas de tanto avanzar y me reabre los ojos con solo observar su iluminado rostro. Tan pequeña, tan simple y tan ingenua, y a pesar de todo me pesa tanto en la vida. Luego le digo –Te amo- a lo que me responde en un tono ahora sumiso –Yo más- y ya sólo queda comenzar lo mismo de cada noche, enredarnos en las sabanas suaves y majestuosas de la eternidad. Ahí me olvido, se borra mi memoria y me transporto a otro mundo, uno maravilloso y divino. Se asumen los polos, se inicia el juego, intercambiando roles o quizás despojándonos de todos ellos, para así quedar completamente desnudos acariciando cada parte de esos cuerpos finitos. Se combinan nuestros sexos en un salvajismo templado donde el pecado, la vacilación y el engaño hacen comprensible el motivo de las amarras. Un último respiro y ambos cerramos los ojos cayendo satisfechos de toda esa ambrosía; para abrazarnos como nunca, como si al siguiente turno ya todo acabara. Nos ocultamos de aquel de arriba que perpetuamente con recelo nos observa sin poder hacer nada, ya que en ese santuario, en ese lecho celestial, nadie nos puede tocar. Luego miramos al cielo de nuestra morada sin pensar en nada, solo estando ahí, siendo partes de la unidad. Redescubriendo cada vez que uno más uno es igual a uno, pero no el mismo uno que los anteriores, rompiendo cualquier lógica e identidad. Ya que ese uno, único e inmutable, se escapa de todo número, se separa de lo inseparable y a la vez se completa en una sola palabra: Amor.

Pero nuevamente sale el odioso sol, quién se encarga de iniciar otra vez toda la secuencia, cegándome, perdiéndome y matándome. Para que luego el traicionado de arriba me haga renacer en mi tormento, me ensamble con más fuerza que ayer a ese palacio y me haga caminar por esos parajes donde nadie y a la vez el mundo entero logran que mi increíble Diosa tenga miedo a salir de su encierro.

jueves, 13 de agosto de 2009

Vueltas da la vida

1

Venía caminando por el frío cemento mascullando maldiciones entre dientes, apesadumbrado por toda la insoportable carga que llevaba hace más de dos semanas. Una mentira puede llegar hacer la vida insoportable y en este caso sin duda que fue así. Avanzaba con un paso tembloroso luego de visitar a la segunda, aunque era típico ya que todas las veces le ocurría lo mismo. Después de bañarse y sacarse el olor a perfume barato y a motel truculento, le empezaba a pesar todo ese frío asunto en el que se encontraba. Algo ajeno a él lo hacía cada tarde volver a los brazos de esa inocente y a la vez fiera mujer, como un instinto que había dejado hace años volviera a florecer en gloria y majestad con la susodicha. Andaba pálido, con un intenso dolor en la cabeza de tanto pensar en variables y opciones que se podían dar. Se reducían a dos: le contaba asumiendo el rompimiento con su señora por más de trece años, donde ella nunca tuvo la culpa; o se guardaba el secreto hasta la tumba.

Lo que sí, hoy se sentía diferente en comparación a los otros anteriores, aunque solamente en un punto: tenía un presentimiento, una sensación de que ese día se iba a definir el gran dilema.

El Cristóbal tenía razón, jugar a dos bandas siempre desarticula el juego ¡pero es solo un arco!, a ese loco sí que sabe jugar, se ha metido con cuanta mujer quiere y yo aquí angustiado por lo que me vaya a hacer una sola. Tengo razón o soy un completo macabeo maricón o qué... temiéndole a una mujer, eso sí que no, le diré todito como dé lugar... Pero es que es tan buena mujer, quizás si logro...Divagaciones comprensibles para alguien que en realidad sólo ama a su esposa. Y bueno iba este señor llegando a la esquina, cuando ocurrió lo increíble, de esas vueltas que nos da la vida y te hacen pensar-Sin duda que por ahí tengo que ir- Esos mensajes que nos envía el destino, Dios o un viejito en un trono desde lo alto para decirte ¡haz lo correcto! que no te puedes explicar racionalmente. Justo ahí en ese preciso momento pasaba un vagabundo con un carro de supermercado con ciertos cartones y prendas gastadas buscando un lugar en la calle para dormir. Enigmáticamente el indigente se detiene y se queda mirando a este tipo y le grita -¡Hey viejo! Dile la verdad y déjate de wear- Un tanto informal el mensaje divino, pero contra toda lógica, era la prueba que esperaba y que más directa que tal grito. El sujeto no halló que decir y se hizo el indiferente mirando como si a otro iba el llamado. El pobre, ante dicha reacción, solo sonrió y siguió su camino sin encontrar, aún, un cálido lecho.

Ya no quedaba duda, debía decírselo, así comenzó a correr hacía el departamento. Sin saludar al conserje tomó el ascensor y fue practicando su parlamento en el espejo. Sacó las llaves con cierta dificultad para encontrarse con la puerta abierta y cientos de policías en el apartamento tomando fotos a su cama matrimonial con dos cuerpos: el de su mujer y otro que no cono...

Mierda



lunes, 3 de agosto de 2009

De esas veces en que no te puedes creer que se dió todo para ello...

3

Que bella es la vida damas y señores. Esas coincidencias, azares o destinos que nos tocan como humildes mortales para dejarnos contentos, tristes, ofuscados o muertos incluso. No hay nada como esa indeterminación, ese pedazo de ser en nuestras almas. Esos actos tan inconscientes pero que nos condicionan el resto de nuestras historias vitales. Si es el azar o algún Dios que escribió hace un tiempo todo esto ya llega a dar lo mismo, es esa armonía de sucesos inexplicables, más allá de su por qué. Esa recompilación de infortunios que van dar en grandes aciertos. ¿Será debido a lo limitado que somos? ciertamente que si conociéramos todo tendríamos todo listo ya. Sí, es esa humanidad de no saberlo todo o incluso de no saber absolutamente nada la que nos hace humanos, valga la redundancia, ya que somo los únicos que sabemos tal cosa. Alabado seas quien fueras de ponernos un velo, de tener sentidos que nos nublan, probablemente de otra manera no podríamos disfrutar cuando uno de estos sucesos pasa. Cosas tan básicas como olvidarse de la llave y quedarse esperando afuera para que otra persona se le pinchara la rueda del neumático y así encontrarse, y recalco dicha palabra, encontrarse. Yo diría que lo más hermosos es esto, el reconocer al otro en nuestras vidas, incorporarlo dentro de todo este sistema seguro y confiable en que nos manejamos día a día. Será magia, será un Dios omnipotente y vehemente, será un acto prescrito, será simple coincidencia, será un razgo de un ente, será el ser. No sé y no hay nada que me alegre más que saber esto.