Es imposible ser objetivo.
Vivimos en un mundo de parámetros y estadísticas vagas de las cuales yo mismo me terminaré siendo parte si es que ya no lo soy. De números, de mayorías, de números grandes. Para ciertas cosas soy A y para otras soy B. Pero eso no importa, sólo les importa a esos locos de atar lo que dice la gente, el pueblo esa "inmensa mayoría". No importa la oveja sino el rebaño, después de todo que mierda se puede hacer con una decía el pastor. Las menores se alzaron varias veces, pero a la larga resultaron siendo aplacados, como si no hubiesen existido en esta sociedad. Esa sociedad es quien nos domina, no nosotros mismos, sino la sociedad. Uno es, lo que todos somos. Vivimos con miedo, con una aparente seguridad al ver que somos respaldados cuando en una conversación hay alguien que te apoya. ¿Si muchos lo dicen es porque sera cierto no? ¡No! y te lo repito ¡No! Los medios te manipulan, los manipulan, nos manipulan. Así como lo hago yo. Nada es objetivo en la vida. Y cual es la diferencia, si toda la vida lo hemos hecho. Y vuelvo afirmar, sólo por miedo. Porque necesitamos sentirnos seguros, de que no estamos solos ni de que existe algo que no sabemos con certeza. Pero quien mierda tiene la certeza de algo. Manipular, controlar, manejar, apoyar, adherir, compartir. Dilo como quieras pero al fin al cabo todos tenemos algo adentro, algo que nos llama a necesitar, que me llama a necesitarte. Si a ti, querido lector. A ti te necesito. Y así vamos, y en un segundo tienes a una masa. A una uniformidad, a una inmensa mayoría. Que te da el respaldo para gobernarlos, ya no manipularnos solapadamente, sino con "justa y merecida razón" a tener poder. Pero no deja de ser ciego. Por ahí alguien decía: vivimos en un mundo de ciegos dominados por unos pocos locos. Pero acaso la locura te hace ser más lúcido acaso o es que ahora ser loco esta de moda. Todos tenemos miedo: tanto el loco de arriba, como el ciego de abajo. Y el miedo nos convierte en ambos. No existen niveles, sólo nuestro miedo los crea. Necesita que me creas, porque tengo miedo de fallar, de no estar en lo correcto. Pero quien dijo que con mi apoyo tendrás la razón. ¡Nadie, pero que importa!; seriamos dos que dicen lo mismo en vez de uno. Y dos es más grande que uno.
Vivimos en una dictadura de números o en una democracia. Llámenla como quieran. Que, sin duda, es mejor que cualquier otra dictadura. ¿Por qué? Supongo que debido a que nos da menos miedo.